Esto no es un test y no puntúa nada. Son las preguntas que leo antes de vernos, para que los 90 minutos de la inmersión no se vayan en recopilar información. Conteste con la franqueza que usaría con su socio.
Dos líneas bastan. Qué está parado, o qué no se puede aprobar todavía.
Sea concreto: qué se pierde, cuánto, y quién lo nota.
Esta es la que más nos ahorra. Nos dice qué camino no volver a proponer.
El recorrido completo, desde el primer contacto hasta la firma.
Un cliente perdido dice más de la marca que diez ganados.
No la lista del sector: contra quién los comparan sus clientes.
Descríbalo. Si existe, adjúntelo respondiendo al correo de confirmación, aunque esté a medias.
Propuesta, presentación, correo. Nómbrelas y envíelas por correo.
Las dos respuestas, aunque no coincidan. Sobre todo si no coinciden.
Nómbrelos, con su cargo.
¿En qué exactamente?
Nombre, logo, precio, público, socios. Lo que no se toca.